La neurodivergencia incluye condiciones como autismo, TDAH o dislexia, formas únicas de pensar y aprender que merecen comprensión y apoyo.
Habilidades intelectuales excepcionales que destacan en áreas como el razonamiento lógico, la creatividad o el aprendizaje rápido.
Condición que afecta la comunicación y la interacción social, con patrones de comportamiento repetitivos o dificultades sensoriales.
Condiciones genéticas que pueden afectar el desarrollo físico e intelectual.
Dificultades para alcanzar hitos del desarrollo a la edad esperada, en áreas como lenguaje, motricidad y habilidades sociales.
Condición que afecta la capacidad de concentración, el control de impulsos y el nivel de actividad, impactando en la vida escolar y social.
Se caracterizan por movimientos o sonidos repetitivos e involuntarios.
Dificultades específicas para leer, escribir o realizar cálculos matemáticos, que afectan los procesos de aprendizaje.
Alteraciones que dificultan la expresión y comprensión del lenguaje, impactando la comunicación.
Dificultades para realizar movimientos precisos o coordinar el cuerpo, lo que puede afectar actividades diarias y el desempeño escolar.